De Chamberí a Jorge Juan: la trayectoria de Alma Nomad
Timi Argyelan y Joaquín Escrivá llevan cerca de una década dando guerra en la repostería madrileña. Abrieron primero un obrador minúsculo en Chamberí con bollería de inspiración centroeuropea —ella es de origen húngaro—, llenaron las calles aledañas de aromas magnéticos y se ganaron un hueco entre los desayunos de referencia de la zona. Después sumaron una pizzería contigua con masas artesanas y combinaciones poco convencionales: pizza con muhammara, sobrasada de porc negre, candied walnuts y burrata, u otra con calabacines marinados, jalapeños, stracciatella, pecorino y limón.
El gran salto llegó hace año y medio, cuando levantaron una fábrica/obrador en Ciudad Lineal, fuera de la M30, con espacio para experimentar. De ahí salieron las tartas multicolores, los bizcochos, las hogazas y los panettones, pandoros y bûche de Noël que coparon sus vitrinas las últimas navidades. Ahora vuelven al centro a lo grande, con un esquinazo luminoso en pleno barrio de Salamanca.
Jorge Juan 65: horario y qué pedir en la vitrina
La dirección a apuntar es Jorge Juan, 65. El nuevo espacio queda a tiro de piedra de la calle Alcalá, del Movistar Arena y de la zona comercial de Goya, lo que lo convierte en parada lógica para quien rodea el Retiro por su lado norte. Por ahora abren de martes a sábado, de 8:30 a 20:00; cierran domingos y lunes, así que toca recolocar el plan si tu visita cae en fin de semana largo.

Los nombres propios de la carta
El despliegue al otro lado del cristal mezcla dulce y salado en una vitrina pensada para caer a diario si vives cerca. Entre las piezas que han dado fama a la casa están el ricotta bun, la caracola de pistacho, el kouig aman de cardamomo, el croissant de avellana con chocolate y gianduja, y el brioche bostock. Una colección que conecta la repostería centroeuropea con la francesa y la mediterránea, lo que explica por qué Alma Nomad lleva tiempo asomando en cualquier lista decente de las mejores cafeterías de Madrid.
Tres direcciones, una misma firma
Con la apertura de Salamanca, el proyecto consolida un mapa de tres puntos en la ciudad. Cada local tiene su propio carácter, pero comparten obrador y filosofía: bollería con producto, masas largas y vitrinas rotativas según temporada.

Si te coge cerca del Retiro y buscas algo más relajado tras pasear, también merece la pena explorar otros formatos de desayuno tardío entre los mejores brunch de Madrid, especialmente los fines de semana, cuando la calle Jorge Juan se llena.
Cómo llegar al nuevo Alma Nomad desde el Retiro
Jorge Juan 65 queda equidistante de varias bocas de metro. Las más cómodas son Príncipe de Vergara (líneas 2 y 9) y Goya (líneas 2 y 4); ambas dejan el local a menos de cinco minutos andando. Desde la Puerta de Alcalá o el lado norte del parque del Retiro se llega en un paseo de unos diez minutos por Alcalá o por Príncipe de Vergara, ideal si vienes de hacer fotos al estanque o de pasear por el Paseo de Coches.

El tramo más conocido de Jorge Juan, entre Príncipe de Vergara y Núñez de Balboa, es peatonal en buena parte, así que aparcar a pie de puerta es complicado: lo razonable es dejar el coche en alguno de los parkings públicos del entorno de Goya o Felipe II y rematar andando.
Lo que conviene saber antes de ir
- Horas tranquilas: entre semana, de 9:30 a 11:30, la rotación es menor que en el pico del brunch del sábado. El domingo está cerrado, así que el grueso del público se concentra el sábado por la mañana.
- Para llevar vs. mesa: la vitrina es la estrella; si solo quieres bollería para comerla en el Retiro, merece la pena entrar fuera de hora punta y cruzar a la pradera con la bolsa caliente.
- Lunes y domingo cerrado: la trampa habitual. Si tu visita a Madrid cae en esos días, toca tirar de los locales hermanos de Chamberí o Ciudad Lineal.
- Combina con plan en Retiro: con el acceso por la Puerta de Alcalá a diez minutos, es fácil enlazar desayuno con paseo, una visita al Palacio de Cristal o un mercadillo en la Cuesta de Moyano.
- Si llueve: el local es un esquinazo con mucha luz natural; buen plan B para callejear por el barrio sin alejarse del Retiro.
- Accesibilidad: las aceras del barrio de Salamanca son anchas y la zona de Jorge Juan está nivelada, cómoda con carrito o silla de ruedas.
Si después de la parada en la vitrina te queda apetito salado, la zona concentra parte de la oferta gastronómica más sólida de la ciudad: en pocas manzanas se acumulan algunos de los mejores restaurantes de Madrid, perfectos para enlazar desayuno largo y comida sin moverse del barrio de Salamanca.